miércoles, febrero 11, 2026

EL LIBRE ALBEDRÍO Y EL CEREBRO

 


Libre albedrío es actuar por propia voluntad, y esto ocurre cuando: 1 las acciones son generadas por uno mismo, y 2 no se está programado ni se obra por compulsión externa o interna para realizar una acción.

 

¿El hombre tiene este libre albedrío?

Aquí hay un trilema

1.-Hay una determinación mecánica

2.-Actuamos libremente (entiéndase: calculando y decidiendo sin intervención externa) sobre opciones.

3.-Actuamos al azar sobre opciones.

 

La primera opción la rebaten dos argumentos de la física y la biología

 

FÍSICA: LA MATERIA ES IMPREDECIBLE, aunque legalista, el cerebro es materia ergo… ¿Cómo no vamos a ser impredecibles nosotros hechos materia? Por ejemplo, el decaimiento de un átomo no es determinado, puede pasar en cualquier momento dentro de un rango de probabilidad. Las neuronas y los impulsos nerviosos están formados por moléculas y estas por átomos, sus estados son variables, infectados de incertidumbre y esto puede afectar el resultado de un impulso nervioso. Así, con un mismo imput puede haber diferentes outputs.

 


 BIOLOGÍA:  UN CEREBRO ESPONTÁNEO. La mayor parte de la actividad neuronal es espontánea e impredecible, corresponde a picos sostenidos de actividad intrínseca, no provocados por estímulos externos, que ocurren incluso en reposo. “El inventor del electroencefalograma (EEG), Hans Berger, fue el primero en observar que el cerebro está en constante actividad. Este investigador destacó en 1929 que las oscilaciones eléctricas capturadas por un electroencefalógrafo continuaban en actividad aun cuando la persona se encontraba en estado de reposo”. “Hoy en día se sabe con certeza que este «ruido» también contiene una actividad producida intrínsecamente por el propio cerebro y está correlacionado con distintos circuitos corticales bien identificados. A dicha actividad de baja frecuencia se la conoce como fluctuaciones espontáneas cerebrales. (Proal y  Vaya, 2013). Esto no es una determinación interna, pues no hay “determinación”, es decir, un solo proceder posible.

 

 Imagen, registro de la actividad eléctrica espontánea del cerebro.

“However, the brain is very active even in the absence of explicit input or output” (Fox, M., Raichle, 2007).

 

Quedan 2 opciones, al azar y la libertad.

Si las opciones son exactamente iguales de deseables solo se puede actuar al azar es inevitable, ineludible, lo contrario es lógicamente imposible, no nos lleva a inmovilidad por la espontaneidad neuronal ya señalada.

Cuando no se actúa al azar, el cerebro calcula, la voluntad son simplemente los deseos preexistentes a las opciones y posibilidad de cálculo.

Libertad es elegir incluso lo no deseado, la espontaneidad neuronal lo hace posible. Esto satisface la definición clásica de libre albedrío: una persona tiene libre albedrío solo si es capaz de actuar de otra manera a como lo ha hecho y eso solo depende de ella.

La libertad es entonces la espontaneidad neuronal. El libre albedrío existe, pero es solo esto, espontaneidad y azar.

 

EL EXPERIMENTO DE LIBET 1983

Este experimento es considerado una refutación del libre albedrío. Se pidió a los sujetos de este experimento que movieran su muñeca en el momento que quisieran, mientras se medía la actividad cerebral asociada, particularmente la señal eléctrica acumulada llamada Potencial pre Motor, descubierto por Kornhuber & Deecke en 1965. Aunque ya había conocimiento previo que indicaba que dicho potencial precedía a la acción física, Libet se preguntó cómo este correspondía a la experimentación de la intención de moverse. Para determinar cuando los sujetos experimentaban esta intención, les pidió que también observaran la manecilla de un reloj y reportaran su posición en cuanto hubieran percibido la intención consciente de mover la muñeca.

 

Imagen tomada del curso de filosofía científica dictado por el Dr. Gustavo Romero

Libet concluyó, apresuradamente, que la actividad cerebral inconsciente que guía la decisión consciente del sujeto de mover su muñeca comenzaba aproximadamente medio segundo antes de que el sujeto percibiera haber decidido conscientemente hacer el movimiento. Los hallazgos sugieren que las decisiones hechas por el sujeto primero son tomadas a nivel inconsciente y solo hasta después de ser traducidas a una "decisión consciente”, y que la creencia del sujeto de que esto sucedió a disposición de su voluntad fue solo debido a su perspectiva retrospectiva del evento.

EL ERROR DE LIBET.

No hay como medir cuando un sujeto decide mover la mano instantáneamente, pues no hay mediciones de fenómenos instantáneas, todas tienen una demora, pero más importante es esto, una cosa es decidir mover una mano, otra conocer que se decidió que se movería la mano, lo que, como todas las cosas del universo debe tomar un tiempo, 200 milisegundo o medio segundo, parecer bastante veloz.

Así que el experimento no mide el momento de la acción libre, sino, la percepción de esa acción libre. Es un experimento sobre memoria no sobre volición, refuta que la conciencia del libre albedrío no es instantánea, no al libre albedrío.

Conciencia y libre albedrío no son lo mismo.

Lo mismo para experimentos más sofisticados como este:

 


Tomado del curso de filosofía científica dictado por el Dr. Gustavo Romero

Bibliografía

 Proal Erika y  Vaya de la Iglesia Maria. (August 2013). In Actividad espontánea del cerebro: bases de la conectividad funcional, book: Neurociencia Cognitiva (pp.143-148) Chapter: 5 Publisher: Diego Redolar Ripoll Editors: panamericana

 Fox, M., Raichle, M. Spontaneous fluctuations in brain activity observed with functional magnetic resonance imaging. Nat Rev Neurosci 8, 700–711 (2007). https://doi.org/10.1038/nrn2201